jueves, 29 de noviembre de 2012

SIN REMEDIO

B.López

Pensó en él de nuevo. Ya rondaba el medio siglo pero aún pensaba en él. Su forma de recordarle había cambiado con el tiempo de forma sustancial, desde el vacío y la desorientación de los primeros años a la añoranza de la persona que fue y con la que ahora compartiría vivencias como las comparten dos hombres.
¿Qué había cambiado? Seguramente la paternidad. La paternidad le había dado una dimensión nueva y esa dimensión le había permitido conocerle desde otro punto de vista que nunca, hasta ese momento, había experimentado.
La relación entre ellos fue cambiante, como suele ser natural en estos casos, pero quedó incompleta por su repentina ausencia.
Ahora tras el correr de los años hay piezas que encajan, nuevas lecturas de situaciones, juicios injustos que fueron y que ahora parecen absurdos cuando en su momento fueron sumarísmos. En definitiva la vida le había dado una nueva visión pero esa misma vida le impedía compartirla con él.
Ya no se podía enmendar por mucho que lo sintiera.

Del libro: “Reflexiones de un librepensador” de Duncan MacLogan, duodécimo Duke of Hillconshire

ORSO