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| dibujo de Leonardo da Vinci |
Andan comprobando si el esqueleto de un cadáver de hace cientos
de años pertenece la que fue Mona Lisa, ¡la maldita Gioconda
otra vez! son incansables.
Imaginemos por un momento que debido a los
avances tecnológicos, al carbono 14 y a los intereses turísticos del Louvre o
de los Uffici les conviene decir que es el autentico esqueleto de la
ilustrísima modelo, (que descansaba
bajo tierra alimentando la misma por ley natural), y estos interesados comerciantes que saben
que el publico mayoritario le gusta el morbo y la necrofilia, acaban exponiendo
un montón de huesos ordenados en una vitrina para que podamos comprobar la
sonrisa mística de la tal mona lisa; pues nuevamente colas de miles de
espectadores foto-obsesivos, o de turistas seudo culturetas esperando comprobar
y leer en una cartela creada por un diseñador del culto, las medidas del cráneo
y la explicación detallada de la autenticidad.
Aprovecho para meter una reflexión que me
tiene preocupado. Nadie, digo nadie, nadie duda de las tarjetas de visitas, ni
de las cartelas de los museos.
Si un farsante te da una tarjeta donde
dice que es neurocirujano, no se te ocurre dudarlo y si en un museo te colocan
junto a un cuadro una cartela que diga “ esta es la obra más importante del
museo”
¿quien
va a poner en duda esa opinión?.
Sigo con la necrofilia. En Madrid ya
enredaron una temporada buscando el cuerpo de Velázquez. Y siempre me he
preguntado( y esto es una variante del tema) ¿ para que querría el generalísimo
y la iglesia católica el brazo incorrupto de Santa Teresa , que harían con ese pobre brazo?.
Y por último, ¿qué fantasía perversa
alimentan con los cuerpos de los ilustres para exponerlos?. Se escapa a mi entendimiento, porque me gustan
los cuerpos esculturales y los culos
bailones. ¿ Que explicación nos daría Freud a esto?.
Como sigan llenando los museos de muerte y
de difuntos, acabaré como los de mi pueblo, visitando el museo del jamon que
esos si son cadáveres exquisitos.
V.Chumilla






